#Evangelio - Una mirada que supera los anhelos humanos (3 de noviembre)

01 de Noviembre 2019
 Comunicaciones Parroquia Cristo Rey
#Evangelio - Una mirada que supera los anhelos humanos (3 de noviembre)
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Concluimos, en el leccionario de la misa, en viaje de Jesús a Jerusalén con el encuentro con Zaqueo, lo que nos lleva a comprender este episodio como recapitulación de las enseñanzas de Jesús durante el camino hacia la ciudad santa, enseñanzas que vienen aclarando la confesión de fe de Pedro, «Tú eres el Mesías». Desde la respuesta de Pedro, Jesús viene explicando a sus discípulos en qué consiste la salvación que ofrece Dios.

El evangelio de la misa de hoy tiene tres partes, en la primera el evangelista sitúa el episodio en la ciudad de Jericó, la segunda narra el encuentro de Jesús con Zaqueo y en la tercera se lee la consecuencia de este encuentro.

Jericó es la última etapa del viaje hacia Jerusalén, Jesús atraviesa la ciudad, pasará allí la noche y emprenderá desde primera hora la última jornada que lo pondrá en Jerusalén al atardecer.

En la segunda parte del evangelio, se presenta a Zaqueo como un hombre que tiene el deseo de ver «quién era Jesús», esta expresión hace pensar en algo más que una mera curiosidad. Zaqueo busca conocer a una persona, la persona de Jesús. En contraste Lucas había dicho que Herodes buscaba ver a Jesús (Lucas 9, 9).

«Zaqueo trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura»: el deseo de Zaqueo pasa a ser búsqueda, su voluntad lo mueve a la esperanza, entonces corre y sube a un árbol con intención de ver a Jesús. Al llegar a aquel sitio Jesús supera las esperanzas humanas y es Él quien resulta mirando a Zaqueo.

Como en el relato de los diez leprosos (véase Lucas 17, 11-19) la mirada de Jesús está acompañada de una orden. La mirada de Jesús, que es mirada misericordiosa, es la respuesta de Dios a la búsqueda de Zaqueo, por eso es mirada que salva. El imperativo «Date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa» viene a ser la confirmación de lo que la mirada de misericordia ya ha realizado en este hombre. Estamos ante la estructura de un sacramento: gesto y palabra explicativa.

La tercera parte del episodio narrado en el evangelio ocurre en casa de Zaqueo, de nuevo la multitud representa un impedimento, ahora la masa critica a Jesús por ir a hospedarse en casa de un pecador. La alegría de Zaqueo contrasta con la murmuración de todos, pero ahora son la caridad y la justicia las que superan este reparo del pueblo.

Si antes la fe inicial movió a la esperanza de poder ver quién era Jesús e impulsó a Zaqueo a superar su condición física de ser de baja estatura, ahora es la gracia que ha hecho de Zaqueo un hombre nuevo dispuesto a obrar la caridad y a reparar la injusticia.

La frase final del evangelio de este domingo viene a resumir la enseñanza de Jesús sobre su misión como Mesías: «El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido». La salvación como búsqueda de Dios que, por la fe inicial, atrae al hombre hacia Jesús y la mirada de Jesús que supera los anhelos humanos.

Fuente: Padre Tadeo Albarracín Montañez. Vicario Parroquial.

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