XXIII domingo del tiempo ordinario

#Evangelio - Una opción deliberada por Jesús (6 de septiembre)

06 de Septiembre 2019
 Comunicaciones Parroquia Cristo Rey
#Evangelio - Una opción deliberada por Jesús (6 de septiembre)
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Después del banquete en casa del fariseo, Jesús retoma el camino hacia Jerusalén y en este escenario el evangelista Lucas hace servir la metáfora del seguimiento para recordar las exigencias de la vida cristiana.

En el evangelio de la misa de este domingo (Lucas 14, 25-33) diferenciamos cuatro partes, la primera es un breve resumen que sitúa la enseñanza de Jesús en el camino; en la segunda parte el Maestro expone las exigencias para el discipulado; en la tercera, mediante un par de parábolas breves, Jesús recalca la necesidad de discernir los medios y las capacidades para responder a la vocación cristiana; el evangelio concluye con la cuarta parte en la que se reafirma la condición de libertad para el seguimiento.

El breve resumen con el que se inicia el episodio del evangelio de hoy menciona que «mucha gente» hace el camino hacia Jerusalén junto a Jesús. Se podría entender aquí una marcha de tantas en el sentido que los caminantes van en la misma dirección. A las personas que conforman el grupo de caminantes Jesús los llama a decidirse personalmente, lo que estará significando pasar de ser ‘simpatizantes’ a ser discípulos. Este cambio cualitativo implica una opción deliberada. Este es el tema central de la enseñanza de Jesús en la liturgia de la palabra de este domingo.

No es suficiente ir caminando junto a Jesús, para el cambio cualitativo de simpatizante a discípulo el Señor señala dos exigencias: 1. romper con el pasado y 2. cargar la cruz. Se es discípulo cuando se está dispuesto a asumir la forma que el maestro quiere para uno; el discípulo es alguien a quien el maestro le va dando forma. Para adquirir esta forma que el maestro desea, el discípulo tiene que romper ataduras o ‘desaprender’ –como dicen hoy– además de dejar ámbitos que le han brindado seguridad hasta hoy.

Liberarse de las ataduras o de aquello que le ha venido dando seguridad, habilita al discípulo para cargar la cruz. En el momento en que se escribe el evangelio de Lucas la cruz aún no ha llegado a constituirse todavía en un signo para identificar a los cristianos; la cruz es más bien un instrumento de ajusticiamiento para los enemigos del Imperio, de manera que en este texto cargar la cruz indica que el discípulo es invitado a asumir un futuro en contra de todo sentido común.

A continuación, por medio de dos parábolas breves, Jesús propone a quien quiere ser discípulo evaluar los medios y las posibilidades de que se ha de disponer para iniciar el discipulado. En cada una de las historias parabólicas se habla de ‘primero sentarse’ a evaluar los medios o deliberar sobre las fuerzas.

La primera historia habla de ‘querer construir’, en este caso se evalúa el presupuesto (gastos). El segundo relato se refiere a la necesidad de tener que dar una batalla en medio de una guerra, en esta urgencia se juzga la capacidad de las fuerzas propias y a partir de ello las posibilidades de salir exitoso. Estas dos historias sirven para demostrar que definirse por el Reino no es una elección momentánea, sino que pide gastar, entregar lo que se creía poseer, y valorar las fuerzas para comenzar a vivir de otra manera.

En la cuarta parte se vuelve sobre la invitación a dejarlo todo para ser discípulo; ahora, después de valorar la gravedad de la situación se impone renunciar a contar con los propios medios que hasta ahora han dado seguridad para asumir en entera libertad el camino abierto por Jesús.

Fuente: Padre Tadeo Albarracín Montañez. Vicario Parroquial.

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