#Evangelio - Cuando vayas a alimentarte del pan de la palabra… (1 de septiembre)

01 de Septiembre 2019
 Comunicaciones Parroquia Cristo Rey
#Evangelio - Cuando vayas a alimentarte del pan de la palabra… (1 de septiembre)
A+ A-

El evangelio de la misa de este domingo presenta una pausa de Jesús en su camino hacia Jerusalén: entra en casa de un fariseo para comer. 

El evangelista San Lucas nos refiere tres ocasiones en las que Jesús acepta la invitación de algún fariseo para a ir a su casa a compartir la mesa; estos episodios –descritos en los capítulos 7, 11 y 14– orientan la invitación a comer hacia lo que se puede considerar un simposio, es decir, un diálogo de sobremesa en el cual Jesús imparte una enseñanza.

El evangelio de hoy (Lucas 14, 1.7-14) después de ubicar el escenario, pasa a exponer dos enseñanzas de Jesús, una a los convidados y otra al anfitrión. El concepto más nombrado en estos versículos se presenta a través del verbo ‘invitar’ y del sustantivo ‘convidados’.

El evangelista sitúa la escena un sábado, al referir el marco para la acción desarrollada en esta ocasión dice que ‘un jefe de los fariseos’ invitó a Jesús para ir a su casa para comer.

La primera enseñanza en el evangelio de este domingo surge a propósito del comportamiento de los invitados, Jesús llama la atención sobre la predilección de los asientos de honor por parte de los convidados; esto lo hace exponiendo dos secuencias enfrentadas: primeros puestos – bajar – verse avergonzado ante los demás / último puesto – subir – fascinar a la concurrencia.

El diferente final de cada una de las secuencias puede comprenderse como una recomendación de Jesús para evitar pasar vergüenza delante de los demás, por ello nos convendría actuar modestamente para terminar siendo enaltecidos delante de los otros convidados.

Esta conclusión de no pasar vergüenza ante los otros no puede dejar satisfecho a un cristiano, quien sigue a Jesús esperaría algo más que una recomendación para no sentirse abochornado o una táctica para embelesar a la concurrencia. Quien viene recibiendo las enseñanzas del Maestro camino a Jerusalén se ve requerido a buscar un sentido más hondo en este texto.

Tenemos que encontrar un sentido más allá de una mera recomendación para no vernos abochornados en una situación pública. La forma como el texto griego propone la invitación a comer abre la posibilidad de reconocer en la enseñanza de Jesús la actitud requerida en quien realmente busca alimentarse de la palabra. Una comida el sábado en casa de un jefe de los fariseos nos hace pensar en la reunión sabatina en la sinagoga para la instrucción religiosa.

Jesús observa el comportamiento de algunos invitados que escogen los primeros puestos en el banquete y a partir de ello Él recomienda a quien es invitado a nutrirse de la palabra situarse en el último lugar, esta imagen estaría exhortando al orante a abordar la palabra sin ningún argumento, sin ninguna pretensión, esto es, ir a la palabra con una actitud de profunda humildad. A quien se sitúa en el último lugar, el Espíritu, que es quien invita y hace posible el banquete de la palabra, lo conducirá hasta estar más cerca del misterio.

La segunda enseñanza de Jesús en el evangelio de hoy es una recomendación dirigida al anfitrión; en esta parte se contraponen dos grupos de invitados, los cercanos o el prójimo (amigos, hermanos, familiares y vecinos) y aquellos que están lejos, los marginados (pobres, lisiados, cojos, ciegos). Aquí no hay que pensar en la recomendación de una estrategia para obtener recompensa, sería una interpretación mezquina. Jesús invita a los discípulos a abrirse a todos, ir más allá del prójimo y llegar hasta ellos con obras buenas y gratuitas, no simplemente con una limosna. Los marginados, a quienes se les ve como amenaza, son ocasión para que tengamos fiesta.

Fuente: Comunicaciones Parroquia Cristo Rey

Desarrollo por San Pablo Multimedia